Omoiyari(思いやり): ponte un momento en su lugar
Omoiyari habla de consideración, atención y comprensión hacia los demás. Una de las definiciones más claras lo explica como pensar desde los sentimientos de la otra persona; es decir, intentar mirar la situación también desde su lado.
Y esto, llevado a la vida cotidiana, me parece enorme.
No consiste únicamente en ser educado o amable. A veces es callarte antes de responder, darte cuenta de que alguien no está bien, escuchar sin intentar solucionar nada o preguntarte cómo puede recibir el otro aquello que vas a decir.
Practicar Omoiyari es recordar algo que olvidamos demasiado: tú conoces tus circunstancias, pero probablemente no conoces todas las de quien tienes enfrente.
Ichigo ichie(一期一会): este momento no volverá
Ichigo ichie nace vinculado a la ceremonia japonesa del té y transmite una idea tan sencilla como potente: cada encuentro debe vivirse como si fuera único, porque ese mismo momento, con esas mismas personas y en esas mismas circunstancias, nunca volverá a repetirse. Con el tiempo, la expresión pasó también a utilizarse para hablar del valor de los encuentros irrepetibles de la vida.
Me parece una filosofía fantástica para estos tiempos en los que estamos físicamente en un sitio mientras nuestra cabeza está en otros cinco.
Quizá no necesites hacer más cosas memorables. Quizá simplemente necesites estar de verdad en las que ya estás viviendo. Seguro que te suena aquello del aquí y ahora, verdad???....pues tiene mucho que ver con este término japonés...
Motenashi (もて成し): cuidar cómo recibes al otro
Motenashi se refiere a la forma de atender a un invitado: el trato, la consideración, la manera de acoger.
Y aquí hay profundidad: no es solo “ser amable”. Es anticiparte un poco, hacer que el otro se sienta cómodo sin necesidad de decirlo. Llevado a la vida diaria: cómo respondes un mensaje, cómo escuchas, cómo creas un entorno seguro para hablar.
La pregunta es directa: ¿la gente sale de estar contigo más ligera o más cargada? Responder a esta pregunta de manera honesta te ayudará a reflexionar sobre tu actitud para con otros. Es un ejercicio de introspección necesario y nada sencillo, ya que nuestro sesgo personal va a hacer que tendamos a no "auto-agredirnos", pero es algo que conforme avancemos en la vida hemos de afrontar, si realmente queremos evolucionar a mejor, cambiar a mejor (algo muy relacionado con otro término japonés del que hablaré en un post posterior...).
Ma (間): deja espacio
Ma es otro de esos términos japoneses que me fascinan. Porque con una sola palabra resumen algo que en español solemos explicar con rodeos: el valor del “entre”, del espacio, de la pausa.
Ma es el silencio entre dos notas, el hueco entre dos reuniones, la respiración entre dos decisiones. Y lo más potente es esto: no es “vacío”. Es orden. Es claridad. Es perspectiva.
A mí me gusta pensar en Ma como una filosofía práctica: si no metes pausas en tu vida, la vida te las impondrá en forma de agotamiento. El descanso no es un premio, es parte del sistema.
Te animo a vivir con más “Ma”: a dejar huecos en tu agenda, a no llenar cada minuto, a crear espacio para pensar… porque muchas veces lo que te falta no es tiempo, es aire.
Yutori (ゆとり): vive con calma
Yutori es unos de esos términos de origen japonés que me encantan. Como muchos otros, el idioma nipón tiene la capacidad de expresar con una sola palabra lo mismo para lo que nosotros en occidente necesitamos una o varias frases.
El término se refiere a la calma, a la pausa necesaria en la vida, especialmente en nuestra vida actual de prisas, redes sociales, recompensas instantáneas y dopamina.
Me gusta mucho aplicar este término como una verdadera filosofía de vida, recordándome constantemente que nada que valga la pena se obtiene deprisa, sino trabajándolo poco a poco y con serenidad.
Os animo a que viváis una vida "Yutori", a frenar y bajar, al menos una marcha para disfrutar de las cosas realmente importantes de la vida...